Nuestros orígenes
En 1993, a los 24 años, Martín Soto Bautista fundó en Arriaga, Chiapas, una pequeña planta a la que llamó Productos Lácteos Hermanos Soto. Lo hizo con un propósito claro: producir quesillo, queso de tela y requesón con las recetas tradicionales que había aprendido, y entregarlos a las cremerías del Valle Central con la consistencia y calidad que sus clientes merecían.
Lo que empezó como una operación artesanal fue creciendo año con año gracias al boca a boca entre cremerías y abarroterías de la región. El sabor auténtico y la confiabilidad se convirtieron en nuestra firma.